El primer Angelus del Papa Francisco

 

ANGELUS [1]

V. El Ángel del Señor anunció a María,
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Avemaría.

V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mi según tu palabra.
Avemaría.

V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Avemaría.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración
Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén

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UNA BONITA ORACIÓN DE MONSEÑOR BERGOGLIO (PAPA FRANCISCO).

1.El pulgar es el más cercano a ti. Asi que empieza orando por quienes estan más cerca de ti. Son las personas más fáciles de recordar. Orar por nuestros seres queridos es “una dulce obligación”

2.El siguiente dedo es el indice. Ora por quienes enseñan, instruyen y sanan. Esto incluye a los maestros, profesores, médicos y sacerdotes. Ellos necesitan apoyo y sabiduria para indicar la dirección correcta a los demás. Tenlos siempre presentes en tus oraciones.

3. El siguiente dedo es el más alto. Nos recuerda a nuestros líderes. Ora por el presidente, los congresistas, los empresarios, y los gerentes. Estas personas dirigen los destinos de nuestra patria y guian a la opinión pública.. Necesitan la guia de Dios.

4.El cuarto dedo es nuestro dedo anular. Aunque a muchos les sorprenda, es nuestro dedo más debil, como te lo puede decir cualquier profesor de piano. Debe recordarnos orar por los más debiles, con muchos problemas o postrados por las enfermedades. Necesitan tus oraciones de día y de noche. Nunca será demasiado lo que ores por ellos. También debe invitarnos a orar por los matrimonios.

5.Y por último está nuestro dedo meñique, el más pequeño de todos los dedos, que es como debemos vernos ante Dios y los demás. Como dice la Biblia “los últimos serán los primeros”. Tu meñique debe recordarte orar por ti. Cuando ya hayas orado por los otros cuatro grupos verás tus propias necesidades en la perspectiva correcta, y podrás orar mejor por las tuyas.

 

Elmundo.es Irene Hdez. Velasco (Corresponsal) | Roma

Decidir llamarse Francisco en sí mismo tan revelador como escribir una larga y sesuda encíclica. Pero esta mañana, en su primer encuentro con los periodistas, el Papa ha explicado por qué adoptó el nombre de San Francisco de Asís, el santo de la pobreza y de la paz. “¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!”, ha asegurado.
Y no sólo eso. A los miles de periodistas congregados en el aula Pablo VI del Vaticano Francisco les ha dado la bendición más exquisita, tolerante y bondadosa que se recuerde que haya ofrecido nunca un Papa: “Muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia católica, otros no son creyentes. De corazón les doy la bendición en silencio, respetándoles, pero sabiendo que cada uno de ustedes es hijo de Dios”, ha asegurado en español, su lengua materna, metiéndose a todo el auditorio en el bolsillo.
“Este Papa es increíble”, era el comentario unánime de los periodistas a la salida de la audiencia con Francisco. “Va a ser un Pontífice revolucionario”. “En una semana este argentino es capaz de poner el Vaticano patas arriba”. “Es demasiado bueno para ser verdad”. Todo en esa línea.
Francisco sigue rompiendo moldes, y está mañana se ha convertido en el primer Papa que revela algunos detalles del Cónclave.
El Papa leía un discurso en el que analizaba la tarea de comunicar cuando, en un momento dado, ha aparcado el texto y se ha puesto a hablar espontáneamente. “Algunos no sabrán por qué he decidido llamarme Francisco. Os voy a contar una historia…”, ha comenzado.
El Pontífice ha explicado que durante el Cónclave estaba sentado en la capilla Sixtina junto al cardenal brasileño Claudio Humes, ex arzobispo de São Paolo y ex prefecto de la Congregación para el Clero. “Un gran amigo”, en palabras de Francisco. “Cuando la cosa comenzaba a ponerse peligrosa, me reconfortaba”.
Cuando consiguió los 77 votos necesarios para convertirse en Papa, el Papa ha contado que los cardenales rompieron a aplaudir. “Humes me abrazó, me besó y me dijo: ‘No te olvides de los pobres'”. Esas palabras: los pobres. Pensé en san Francisco de Asís. Luego pensé en las guerras, mientras el escrutinio proseguía. Pensé en Francisco, el nombre de la paz. Y así entro ese nombre en mi corazón: Francisco de Asís. El hombre de los pobres, de la paz, que ama y custodia al creador. Y en este momento con el creador no tenemos una relación tan buena!, indicó con una sonrisa cómplice. “¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!”.
El Pontífice también bromeó con algunos de los nombres que algunos cardenales le sugirieron. “Alguien me dijo que debía de llamarme Adriano por Adriano IV, el gran reformador. Otros me sugirieron Clemente XV en venganza contra Clemente XIV, que suprimió la compañía de Jesús”, aseguro con sorna el primer Papa jesuita de la historia.
Francisco, como en todos sus discursos desde que el miércoles por la noche se convirtiera en Papa, insistió en que lo fundamental en este momento es volver a colocar “a Cristo en el centro”. “Sin él ni Pedro ni la Iglesia existirían y no tendrían razón de ser”. Y admitió que la Iglesia tiene “sus virtudes y sus pecados”.
Durante la jornada de este sábado, el Vaticano ha informado de que el Papa ha confirmado “hasta que se disponga lo contrario”, a los altos cargos de la curia vaticana, que cesaron automáticamente con la renuncia de Benedicto XVI, como establece la normativa de la Santa Sede, según informa Efe.
Francisco desea “reservarse un cierto tiempo para la reflexión, la plegaria y el diálogo, antes de cualquier nombramiento o confirmación definitiva”.