Oración para el Viernes

¡Oh, dulce Nombre! Nombre de Jesús, nombre de la vida, de la salud, de la alegría, del bien, del amor; nombre precioso, regocijador, glorioso y agradable; nombre que fortifica al pecador; nombre que salva, conduce, gobierna y conserva todo. Haced, piadosísimo Jesús, que por la fuerza de este dulcísimo Nombre se aleje de mí el demonio. Iluminadme, Señor, pues estoy ciego; disipad mi sordera, enderezadme, pues soy cojo; devolvedme la palabra pues soy mudo; curad mi lepra, devolvedme la salud y, en una palabra resucitarme, pues estoy muerto. Dadme la vida y rodearme por todas partes a fin de que abroquelado y fortificado con ese Santo Nombre viva siempre en voz, alabándoos y honrándoos, por cuanto todo es debido y sois e l mas digno de gloria. Piadosísimo Jesús, concededme los bienes y la tranquilidad que gozan tus elegidos, y haz que huya el demonio de mi lado; cúrame las enfermedades que padezco, físicas y morales, y bendeciré tu nombre con la misma fe que ahora, lo hago, sin saber si soy digno de tu piedad; Siempre estarás en mi corazón, aunque no me compadezcas, y estoy seguro, de que, con mi adoración, aunque no me oigas, si no gozo por lo menos no sufriré, por que el demonio huirá de mí por no escuchar sin rabia y desconsolado mi plegaria hacia ti, llena de humildad y cariño. Bondad tan santa como la tuya no dejara de extenderse hasta este pecador, que te ruega y suplica con toda su alma, corazón y vida, lo tomes bajo tu protección y amparo para que sea libre de tentaciones para que pueda vivir y morir en tu Santa Gracia. Amen

Oración para conseguir trabajo (San Judas Tadeo)

San Judas Tadeo,
intercesor en todo problema difícil,
consígueme un trabajo en que me realice como humano
y que a mi familia no le falte lo suficiente
en ningún aspecto de la vida.

Que lo conserve a pesar de las circunstancias y personas adversas.
Que en él progrese, mejorando siempre mi calidad y gozando de salud y fuerzas.
Y que día a día trate de ser útil a cuantos me rodean.
Asocio tu intercesión a la Sagrada Familia,
de la cual eres pariente y prometo difundir tu devoción
como expresión de mi gratitud a tus favores.  Amén.

Más información en www.sanjudastadeoonline.info

Adoración de los Pastores al Niño Jesús (Evangelio de San Lucas)

Evangelio de San Lucas, cáp. 2.

 8 Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. 9 Se les presentó el Ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. 10 El ángel les dijo: “No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: 11 os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; 12 y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.” 13 Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: 14 “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.” 15 Y sucedió que cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: “Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado.” 16 Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. 17 Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño; 18 y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. 19 María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. 20 Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.

Oración de reconciliación

Oh Jesús, a través de tu compasión,
enséñanos a perdonar desde el amor,
enséñanos a olvidar desde la humildad
Ayúdanos a examinar nuestro corazón y
a ver si hay alguna herida no perdonada,
o alguna amargura sin olvido.

Permite que el Espíritu Santo
penetre en mi espíritu y remueva
todo rastro de enojo.

Derrama tu amor, paz y alegría en
nuestros corazones, en proporción a
nuestro vacío de propia complacencia,
vanidad, ira y ambición .

ayúdanos a cargar con ánimo
la Cruz de Cristo.