Novena de los tres padrenuestros

Oh Jesús: a tu corazón de Amigo yo vengo a confiar (nombre de persona o necesidad).
Me entrego a tu poder…
Confío en tu sabiduría…
Me abandono a tu misericordia…

Hijo de Dios, Tú bien puedes socorrerme… Padrenuestro…
Redentor mío: Tú sabes cuánto lo necesito… Padrenuestro…
Descanso en la ternura de tu amor…
Padrenuestro…

Oh Jesús: tu Redención todo lo merece.
Tu mediación todo lo alcanza.
Tu amor de Padre, todo lo compadece.
Divino Niño Jesús, en ti confío (cinco veces).

Oh Jesús. Tú dijiste: “Si quieres agradarme confía en mí: si quieres agradarme más, confía más.
Si quieres agradarme inmensamente,
confía inmensamente en mí.
Te pido que aumentes mi confianza.
Yo quiero confiar inmensamente en Ti.
En Ti Señor espero. Y no dejaré de amarte eternamente.

Divino Niño Jesús: Líbranos de todo mal. Amén.

La oración, la verdad de nosotros mismos

LA ORACION NOS DESCUBRE
LA VERDAD
SOBRE NOSOTROS MISMOS

La oración nos va desvelando la verdad, sobre todo la verdad sobre nosotros mismos:  nos muestra cómo somos realmente, cómo somos a los ojos de Dios.

Los seres humanos solemos tener una máscara hacia fuera, hacia los demás:  mostramos lo que no somos.  Hacia adentro, hacia nosotros mismos, solemos engañarnos:  creemos lo que no somos.  Sólo en la oración descubrimos la verdad sobre nosotros mismos:  Dios nos enseña cómo somos realmente, cómo nos ve El.